Patricia Prieto, entrenadora personal y experta en nutrición nos explica por qué SI se debe evitar el azúcar… Y no se trata sólo de mantener a raya la báscula, va más allá… Veamos lo que nos cuenta y podremos decidir por nosotros mismos…

Su verdadero nombre es sacarosa, y podrás encontrarlo no solo en su forma habitual, sino en la mayoría de los alimentos procesados en los cuales puede llegar a constituir hasta el 80% del mismo, y bajo nombre ocultos como: jarabe de glucosa, extracto de malta de cebada, jugo de caña, miel de caña, edulcorante de maíz, miel de maíz, dextrosa, fructosa, concentrados de jugo de frutas, glucosa, miel, azúcar invertida, maltosa y melaza.

Aportando 16 calorías por cucharadita, ¿qué mal puede hacer el azúcar? La realidad es que es una sustancia muy adictiva que está presente en una gran cantidad de alimentos que no deberían llevarlo, o ¿acaso cuando preparamos sopa en casa le agregamos azúcar?

El azúcar es el principal culpable de muchas de las enfermedades crónicas que azotan nuestra sociedad como la diabetes o la hipertensión… el azúcar blanco refinado que consumimos habitualmente es sacarosa sintetizada de forma artificial. No contiene ni vitaminas ni minerales, no aporta nada desde el punto de vista nutricional, y roba al organismo minerales y vitaminas.

Chuches

Los miles de estudios que se han realizado sobre esta sustancia concluyen que debemos reducir su consumo… ¡tomemos nota de cómo hacerlo lo mejor posible!

Sustitutos del azúcar: cuáles sí y cuáles no

Ningún edulcorante, a excepción de la stevia, es beneficioso para la salud. Además, existen otros edulcorantes naturales de procedencia biologica que también son buenos para satisfacer nuestra necesidad de endulzar determinados alimentos. No debemos olvidar la gran controversia que existe con respecto a algunos famosos edulcorantes sintéticos, como el aspartamo o la sacarina, y de su peligroso efecto en la salud. Los edulcorantes naturales no poseen sustancias químicas cancerígenas y contienen fibra, algunas vitaminas y minerales saludables, aunque en proporciones muchísimo menores que los cereales, las legumbres o los vegetales.

STEVIA
Se compone de hojas en polvo de la planta Stevia. Es un producto totalmente natural y que no contiene ningún otro ingrediente. Sin calorías, y apto para diabéticos. De todos los edulcorantes naturales disponibles en el mercado, la stevia es sin duda el más saludable, aunque hay que acostumbrarse a su intenso sabor con cierto toque a regaliz.

AZÚCAR DE CAÑA INTEGRAL O DE RAPADURA
Se obtiene evaporando el jugo de la caña por calentamiento o liofilización. De todos los tipos de azúcar es el más saludable, pues contiene algunos minerales y vitaminas cuando se respeta el proceso artesanal de fabricación. Debemos asegurarnos de que el azúcar de caña integral sea auténtico, pues el azúcar moreno que se vende en la mayoría de los supermercados está lleno de aditivos.

LAS MELAZAS DE CEREAL
Se obtienen a través de un proceso de fermentación de diferentes cereales, sobre todo arroz y cebada. Como es un producto fermentado, su digestibilidad es mayor y contiene vitaminas y minerales provenientes de dichos cereales. El dulzor es menos intenso que el azúcar pero es un buen sustituto de éste.

LA MIEL
Elaborado por las abejas a partir del néctar de las flores, puede contener en su composición hasta 150 elementos diferentes, entre ellos vitaminas y minerales, en su mayoría son azúcares simples. Es un edulcorante muy natural pero debe consumirse con moderación por su alto contenido en azúcar, y evitarla totalmente en caso de patologías como diabetes, colesterol o tensión alta. La miel de producción industrial es sometida a un proceso de pasteurización que elimina todos los beneficios que pudiera tener.

SIROPE DE AGAVE
Se obtiene de una planta originaria de América Latina. Su complicado proceso de fabricación así como las altas temperaturas a las que se somete son argumentos que defienden algunos detractores. Aunque se trata de una buena alternativa para veganos, para el resto de personas la miel es, sin duda, una opción parecida mucho más natural y saludable.

SIROPE DE ARCE
El arce es un árbol que crece sobre todo en Canadá y la parte norte de Estados Unidos. Su sirope se extrae a partir de la evaporación de la savia de este árbol. Comparado con el sirope de agave, su producción es mucho más sencilla y natural, por lo que constituye una mejor alternativa. No obstante, también contiene una gran cantidad de azúcares simples.

FRUCTOSA
Es un azúcar simple que proviene de algunos vegetales, sobre todo de la fruta, es beneficiosa para el organismo y no produce esos efectos indeseados. Pero, la fructosa que encontramos en el mercado se consigue mediante un proceso enzimático a partir del azúcar blanco. El jarabe o sirope de fructosa procedente del maíz se conoce por las siglas HFCS (High Fructose Corn Syrup). El jarabe de fructosa se somete a un intenso proceso de refinado químico. Aunque se denomine fructosa como el azúcar de la fruta, no es tal, y el cuerpo no lo metaboliza como la verdadera fructosa. De hecho, para el cuerpo el jarabe de fructosa es una sustancia extraña, que no sabe cómo metabolizar. Este tipo de azúcar es el que se convierte en grasa más rápidamente, por lo tanto el que más engorda, carente por completo de nutrientes como vitaminas, minerales o fibra, y el responsable de la epidemia de obesidad en el mundo occidental.

Como conclusión, para cuidar nuestra salud, debemos optar por los edulcorantes naturales menos perjudiciales como la stevia o el azúcar integral de caña y evitar el aspartamo y los productos light que lo llevan… Si nos fijamos en las composiciones y tenemos un poquito de cuidado podemos conseguir mantenernos más saludables con poco esfuerzo, así que ya sabes, ¡ánimo y a cuidarse!