Si el día a día te come y apenas tienes tiempo para relajarte, ¡al menos tenemos eso en común!

Y es que conciliar la vida personal y la laboral no es siempre fácil, y no te digo nada de la vorágine de vivir en una gran ciudad como Madrid… Así que de cuando en cuando no hay nada mejor que parar y recogerse en algún lugar que te permita descansar y relajarte.

Aprovechando el puente de San José hice lo propio para recargar pilas y descubrí 2 lugares cerca de Madrid a los que te recomiendo que te escapes cuando tengas la oportunidad de hacerlo.

El primer día lo pasé en la Posada Isabel de Castilla, un bonito lugar situado en Madrigal de las Altas Torres, un pueblecito de la provincia de Ávila donde nació Isabel la Católica. Aunque el pueblo tiene varios monumentos históricos es un lugar pequeño que puedes ver en poco tiempo de manera que salvo que decidas recorrer los alrededores te sugiero que hagas como yo y es disfrutar del hotel y descansar.

Abierto por Diana y su marido Óscar desde hace pocos meses este lugar tiene un encanto especial y es que cada rincón está cuidado al detalle y sorprende encontrar un lugar así en un lugar chiquitito de la meseta castellana.

Leer un buen libro o tomarte una copa de vino en su jardín no tiene precio y es que se respira absoluta tranquilidad. Por no decir lo bien que se duerme…

En el hotel no tienen restaurante pero si no te apetece salir a cenar fuera te puedes tomar unos ricos embutidos. Algunas habitaciones tienen chimenea con lo cuál más agradable en invierno y una buena excusa para no salir del hotel… Por cierto, el desayuno me gustó mucho, buena calidad y un servicio muy agradable. Te hacen sentir como en casa.

Posada Isabel de Castilla

La siguiente noche la pasé en un sitio que tenía muchas ganas de conocer. Se llama Hacienda Zorita y está en Valverdón, muy cerca de la ciudad de Salamanca. El sitio es muy espectacular aunque bastante más caro… pero si te quieres dar el capricho una noche merece la pena pasar para conocerlo.

HaciendaZorita

Situado junto al río Tormes la localización de este hotel es un lujo que además puedes disfrutar durante todo el día porque las habitaciones tienen unas vistas fantásticas. Además de habitaciones en lo que llaman la casa grande que es el edificio principal tienen unas villas con unas pequeñas piscinas y tumbonas que si vas en verano tiene que ser de lo más agradable. Para otra temporada a mí me gusta más la casa principal, decorada con mucho gusto.

En este lugar tienen una bodega donde envejecen sus vinos en las 1366 barricas de roble francés y americano bajo el artesonado diseñado por el célebre arquitecto español ‘Peridis’. Si estás alojado te invitan a una cata que es un plan muy divertido si te gusta el mundo del vino. Si tanto relax no te seduce organizan otras actividades y además tienes Salamanca a tiro de piedra. Y ya sabemos que Salamanca tiene mucho que hacer tanto si te va su faceta más cultural como de ocio…

Pero si como yo buscas y necesitas relajarte y descansar es un bonito y agradable lugar donde conseguirlo.