Hay pocas cosas más relajantes y gratificantes como una buena lectura, aunque no siempre la disfrutemos de la misma manera… En la lectura el momento personal influye mucho tanto a la hora de elegir el libro como en la forma de interpretarlo. En cualquier caso casi siempre aporta conocimiento, así que os animo a adquirir el hábito de leer.

Hoy os voy a hablar del que tengo en este momento en la mesilla de noche así como de uno de los últimos que me he leído y que me ha gustado mucho. Ambas escritoras son mujeres españolas, profesionales, de edad media y con mucho que decir.

El que acabo de empezar se llama Se prohíbe tener afectos desmedidos en la puerta de la pensión, una novela de la escritora española Mamen Sánchez, un gran descubrimiento. La conocí en 2010 con su novela Agua del Limonero y me gustó mucho.  Lo describe como un tapiz de vidas que se entrecruzan en torno al aparente éxito de una aristócrata todopoderosa, el tesón de una ambiciosa periodista y la nostalgia de una vieja historia de amor rota en pedazos. Es el retrato de una época reconstruida a partir de los añicos que quedaron de sus protagonistas y que conforman, a pesar de todo, una pieza de colección llena de belleza.

Aguadellimonero

Este nuevo libro promete, me gusta la idea de que la protagonista sea una mujer que se reconstruye desde cero. Cuando lo termine os cuento… Entre medias de ambos libros tiene otros dos títulos que también me he leído y me han gustado, Juego de Damas y La felicidad es un té contigo. Os recomiendo que la conozcáis.

Otro de los libros que me han llamado poderosamente la atención este último año y que además me han enseñado a interpretar algunas pinceladas de cómo debe ser el amor es Amor del bueno de la psicóloga Mila Cahue. Me hizo mucha ilusión encontrar este libro de Mila, una fantástica profesional de la psicología y que me ayudó mucho en una época complicada de mi vida.

Amor del Bueno

Sinopsis: Hemos nacido para amar en cualquier etapa de nuestra vida. Queremos amor del bueno y sufrimos cuando no resulta de la calidad que esperábamos. Amar es una conducta que hay que aprender, enseñar y practicar. Emociones como el miedo o la ira pueden acabar con una bonita relación. La comunicación o el sentido del humor deben estar presentes para no caer en el abismo del aburrimiento. Analizaremos lo aprendido en nuestras familias e integraremos constructivamente experiencias negativas que hayamos podido sufrir, por ejemplo, con la familia política o las ex parejas. Aprenderemos a detectar las mentiras o la manipulación para salir de relaciones tóxicas antes de que su huella sea demasiado profunda. Veremos las claves para experimentar, por fin, el amor del bueno que tanto deseamos.