Un destino fantástico para visitar durante el otoño (aparte del ya famoso “otoño en Nueva York”) es la capital de Alemania, Berlín, una ciudad grandiosa en muchos sentidos… además de las grandes dimensiones de sus avenidas tiene una grandeza histórica y cultural importantísima, así que aprovecha esta época en la que todavía no hace mucho frío y hazte una escapada.

A pesar de que las distancias son considerables, Berlín es una ciudad cómoda para recorrerla caminando, además así combates el fresquito germánico…

Sin duda, el punto de referencia es Alexanderplatz, una plaza enorme y siempre animada donde verás un reloj que muestra las diferentes zonas horarias del planeta. En la plaza también está la famosa Torre de Televisión, el edificio más alto de Berlín con 368 metros. Desde el mirador se puede disfrutar de unas magníficas vistas panorámicas de la ciudad. Esta zona es perfecta para alojarse porque estás en el núcleo de la ciudad. Hay apartamentos como alternativa a los hoteles que están realmente bien, así que no dejes de informarte.

Otro monumento que no te dejará indiferente es la catedral de Berlín, fácilmente reconocible por sus espectaculares cúpulas azules y su bonito jardín. El camino que sale justo desde el frente de la catedral te lleva a la famosa Isla de los Museos, donde se encuentran al menos cinco de los mejores museos de Berlín como son el Museo Antiguo de Berlín (Altes Museum), el más antiguo del complejo que alberga una gran variedad de objetos etruscos, romanos y griegos; el Museo Nuevo (Neues Museum), que contiene muestras de arte egipcio y de la prehistoria; la Galería Nacional Antigua (Alte Nationalgalerie), donde se conserva una colección de las obras de arte más importantes en Alemania; el Museo Bode, donde se pueden admirar esculturas y otras obras de arte bizantino y la Antigüedad tardía, y el famoso Museo de Pérgamo,  con sus famosas reconstrucciones de estructuras arqueológicas, objetos traídos de Asia y colecciones de arte Islámico.

Desde la Catedral, caminando por Unter den Linden llegas a la Puerta de Brandenburgo, una de las puertas de entrada a la ciudad y que constituyó en el pasado la separación de Berlín entre oriente y occidente. Desde la caída del Muro se convirtió en un símbolo de unidad.  Cerca de ahí se encuentra el sobrecogedor Monumento del Holocausto, en memoria de todos los judíos víctimas del holocausto, todavía más espeluznante cuando lo ves en vivo y en directo…

Puerta de Brandenburgo

Monumento del Holocausto

Y no dejes de visitar el famoso Checkpoint Charlie, antiguo paso fronterizo entre la Alemania oriental y occidental. En medio de la Friedrichstrasse verás una réplica de la antigua caseta del vigilante, mientras que una línea de adoquines señala el lugar donde se levantó el muro de Berlín… ¡seguro que es el lugar más fotografiado de la ciudad!

CheckpointCharlie

Además de la parte histórica y cultural Berlín tiene mucho ambiente. No hay tantos sitios como en España pero los que hay están animados y además tienen “rollito”. Os dejo este link muchos detalles de su vida nocturna.

Garito

Con respecto a la gastronomía la verdad es que la comida alemana no es mi fuerte y tampoco me gusta la cerveza así que no es mi paraíso… pero en cualquier recoveco te puedes encontrar un restaurantito mono de cualquier tipo de cocina, turca, vietnamita… de lo más exótico, y es que en Alemania ya se sabe que hay mucha mezcla de culturas y nacionalidades. Y yo porque soy una rara avis pero la cerveza allí está bien rica así que hay muchos sitios donde además la puedes acompañar de un surtido de salchichas y así integrarte más en su cultura… Y no te olvides de visitar sus mercadillos callejeros, los hay de ropa, artesanía, comida… muy variado.

Si vas a Berlín este otoño disfruta mucho de la ciudad y ¡cuéntame qué te ha parecido!